martes, 4 de julio de 2017
En el silencio
Hay espacios vacíos dentro del silencio que desafían al tiempo. Espacios donde todas las conjuras son posibles a la vez. Maquinaciones, aseveraciones, contradicciones. Sobretodo contradicciones. Qué conjuras tú entre tanta oscuridad, cobijo perfecto de la malicia, eterno reino de la duda. Qué enredos tejes en tamices imposibles e imperfectos, de inútiles colores y ningún fin. O sólo coser por coser, como yo, por crecer y crecer la tela, y pensar: cuánto me abrigará cuando la termine. Cómo cobijará mi pecho entonces, de todos esos asaltos, de todos esos embistes. Como guardará mi corazón de todos esos miedos negros y dudas rojas. Me dará el calor entonces de la verdad bordada, de la respuesta infinita y única que guarda en sí todas las respuestas; el calor de la Madre. Algún día acabaré de tejer mi refugio en ese espacio eterno, entre las sombras negras, en la oscuridad íntima y última donde se tejen todos los conjuros a la vez. Y ese día será el último y será la luz, sí, algún día será el último. Y tú sigue también tejiendo hacia dentro, conjura despacio tus tramas imposibles, construye tus ciudades y tus murallas, revístelas de oro y de plata, que destellen en la noche, guarnece a sus gentes y refuerza sus tropas, y no mires nunca hacia fuera, hasta el día que el tenue alba despierte y sientas gemir los hilos de la tierra. Ese día habrá sido mi último y con la verdad y la luz vestidas habré puesto camino inexorable hacia tus sombras.
martes, 20 de junio de 2017
Utopía para C.
“…y estaremos los dos. No sé aún dónde. Quizá en alguna calle peatonal de la Vila de Gràcia, en Barcelona, al caer la tarde, camino de algún cine pequeño donde ponen aquella nueva película de la que nos hablaron tan bien. El cine tendrá otra dimensión entonces, más sentido, y tendrás que añadir ahora el componente embelesado al juicio de la belleza en el nuevo cine independiente. Y serás más transigente ahora, y más permisiva, y te cabrearás por ello. Tengo que ser seria, pero ya eras poesía antes de este amor ficticio, y poesía eres ahora entre mis brazos, y yo el poeta perdido en tus ojos que se cree Neruda, o Cernuda, o Pedro Salinas. Y escribiré el mundo entonces. Construiré Roma y la cubriré de magia, y cuando esté lista y sus gentes sean poemas esperando la mirada que los signifique, te la regalaré y será tuya, y tú le darás sentido y tú escribirás su historia, en tus ratos libres con la tesis, en el cuaderno que te regalé y sobre el escritorio antiguo que vino con la casa y las cosas que sabrá. Y lo que allí escribas será oro y se hará real en alguna parte, en algún rincón del vasto mundo que ahora se abre ante nosotros. Y tus ojos negros me mirarán de media luna y me sonreirán. Y en ese momento sólo sabré que no quiero nada más en la vida que seguirlos allá donde me lleven.”
lunes, 13 de febrero de 2017
No vemos los muros.
No vemos caer las piedras.
Venir, los vemos.
Del Sur y del Norte vienen,
del atardecer y del alba.
No vimos levantarse el polvo
en nubes de ceguera blanca.
No vimos morir sus ciudades,
perderse el tiempo con los recuerdos
bajo los escombros.
Venir, los vemos.
No vimos morir la tierra,
subir el agua,
volar los tejados con las sábanas
y las raíces.
Quemarse el aire.
Venir, los vemos.
No vimos las lagrimas
que costó aceptarlo.
Las cicatrices que ya estaban.
El silencio en el primer paso.
Fuera. Para siempre.
No vimos el éxodo.
No vimos la miseria,
el dolor y la pérdida.
Los lazos sobrevenidos,
impensados.
Abrazos precipitados
en el horror compartido.
La mirada cómplice,
el pan a medias.
Venir, los vemos.
Y no vimos la poesía
perdida en el camino.
Las pieles curtidas al sol,
las manos agrietadas
y las marcas para siempre
en el cuero y en las entrañas.
Apenas sus ojos vemos
cuando llegan.
Y cargados como van de todo,
sin verlo,
le cuesta comprender el dolor al pecho
cuando venir,
los vemos.
sábado, 1 de agosto de 2015
Lugar de sombras
Me quedé en aquel
espacio
entre mis labios y
los tuyos,
aquel espacio lleno
de sombras
donde la poesía se
pierde.
Apenas un giro,
una intención,
un gesto,
apenas nada
y estaría allí,
en el rojo tuyo.
Pero giraste en
contra, misterio,
y yo varado en
tierra de nadie, o de los dos,
vacío oscuro, donde
sólo yace la espera,
esperando.
Lugar sin tiempo
sin distancias
salvo la tuya,
que ya ni siquiera
es.
Lugar sin luz
sin rastro
salvo tu esencia,
que ya ni siquiera
queda.
Varado en el gesto
que no hiciste
aún en él, silencio
denso
aún en él, entre sus
sombras fósiles
aún en él,
perdido,
y tú,
perdida,
y perdidas las
letras y los versos,
y perdida la poesía
que volverá contigo,
misterio,
si es que un día
vuelves.
sábado, 30 de mayo de 2015
Ella disfruta del beso de cortesía, sabe el
tacto, la presión sutil en el costado;
no de la cortesía del beso, generoso
trámite, fugaz excusa.
domingo, 15 de marzo de 2015
Me extravío en mis viajes inmóviles. A veces
vértigo, a veces esquivo, a veces voces.
A veces más de dos y de cien en vertical escupiendo
reproches, a veces el silencio me felicita tras el letargo de algunas (largas)
noches.
Conservo aún
lagunas que se ocultan del tiempo, o que se dejaron llevar ligeras seducidas
por el oscuro viento. Conservo aún a algunas, pasajeras de mis cuentos, aún
algunas ideas, algunos olores, algunos encuentros…
martes, 9 de diciembre de 2014
En este mundo todo debe ser valorado como subjetivo, y por tanto, como arte.
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